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martes, 29 de julio de 2014

ENTONCES ME AME...


Llego un momento en el que me veía al espejo y no era yo quien estaba en ese reflejo. Deje de reconocerme, de verme con mis propios ojos. Seguía siendo yo… no, no estoy segura.

Tantos años escuchando que comencé a creerlo. El espejo no mentía, eran mis ojos los que habían cambiado, sí seguía siendo yo. Pero aquella loca acelerada con sonrisa que enseñaba todos los dientes, soltando carcajadas interrumpidas por un ronquido con aires de cochino, que no conocía la pena y jamás titubeo ante el miedo del fracaso, parecía haber sido solo un recuerdo inventado por mi memoria. Esa no era yo, llegue a dudar si alguna vez fue cierto eso que creí que siempre fui.

Estaba de vacaciones, escondida en el baño probándome un traje de baño tras otro, agarrando valor para siquiera asomar la nariz. Recordaba como era mi cuerpo antes, tan perfecto… y en ese tiempo me parecía abominable, no entendía ¡¿Porqué?!

El culpable… el culpable no es nadie, pero si es todo, todos y al mismo tiempo solamente yo. Fui dejando que el ruido de palabras dañinas envenenaran mi cabeza, que se encargó de repetir un millón de veces cada defecto, cada faltante, todo lo que me alejaba de aquella “perfección”. Que después de tanto tiempo llegaron a mi corazón… y sí, deje de amarme, me convertí en el ser que mas “asco” provocaba en mi.

Empecé primero desconociendo mi “cascarón” que se convirtió en ajeno, creyendo que hasta era una cruz, mi mayor defecto. Como olvidar aquella vez en que escuche “que ser tan bonita era mi mayor defecto”, acompañada de una lista de sugerencias de operaciones que necesitaba.

Poco a poco el veneno me fue alienando de quien habitaba en mi corazón, ya no era solo mi cuerpo... deje de admirarme, deje de creer que era un ser digno de recibir algo más porque ilusa era si creía que lo merecía. Empecé a creer que lo único que tenía era mi cara y ni siquiera era suficiente, que mi sueño de cambiar al mundo era demasiado para mi. Tantas veces me repetí juicios tan negros hacia mi que negra me vi.

Aleje de mi vida a quienes alimentaban este veneno, los corrí o solo se fueron. Me canse de escuchar tantas veces lo que no soy, no tengo, no puedo. Era demasiado tarde, sus palabras ya se habían mudado dentro de mi. Tuve que comenzar una revolución en mi contra pero por mi propio bien.

Y fue ahí frente a un espejo que me veía de nuevo pero como si fuera por primera vez, reflejaba esa YO que siempre ha estado conmigo. En mi mente comenzó a sonar la canción “Tu eres perfecta” de Oscarcito, tan fuerte y tan clara que juro que sonaba en alguna bocina cercana. Me la repetí una y otra vez, me liberaba. Dejaba de odiarme, dejaba de creer que yo era eso que me dijeron; mientras cantaba y bailaba encerrada en un baño de 2 m2 regresaba aquella loca que se amaba y volvía a adorar cada centímetro de mi. Esta vez mas madura, mas mujer, mas fuerte, dispuesta a blindar oídos, mente y corazón a palabras necias. 

Comencé a contar cada estría que dejo mi embarazo, bautizandola con el recuerdo de algún momento que pase esperando al pequeño Cio. Acepte que mi abdomen firme dejo de existir por ser el nido de un gran ser humano, que mi pecho ya no era aquel que parecía modelado por cirujanos perfecto e intacto, porque alimento nueve meses al mas maravilloso ser. Que mi cuerpo no volverá a ser el de antes, porque gracias a Dios YO tampoco volveré a ser la de antes. 

Recordaba mi sentido del humor, mi capacidad de reírme una y otra vez de mis errores, mi empatía con el dolor ajeno, mis ganas de cambiar el mundo… Y esta vez, ahora si estoy segura de que lo puedo hacer.

Acabe de cantar la canción, deje de bailar obedeciendo a mis piernas que no daban mas. Volví la mirada al espejo y... ¡ENTONCES ME AME!


Mucha luz, mucho amor y toda mi energía. Me despido por hoy pero no para siempre. Espero que quien me lea le sirva, les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.

Con Cariño,
Mónica Makaco

viernes, 25 de abril de 2014

Marinero, ya no intentes zarpar...




“Y es que de nuevo caí,
como en aquellos años de adolescente
con corazón inconsciente
que se avienta de frente a sentir.
Pareciera que pasan los años
Y contigo yo nunca aprendí.

Marinero de este puerto,
Desembarcas en mi cuerpo
Y de prisa vuelves a embarcar.
En otro puerto, en otro cuerpo
Intentando escapar, huyendo
De eso que tanto temes…
No te vayas a enamorar.

Se que te escondes
Tras esas ojeras y tu cuerpo dibujado;
Esa actitud de Don Juan estudiado.

¡Hay marinero!
Te alejas de este puerto de nuevo,
Luchando contra la marea que te arrastra de regreso.
Te aterra la idea de abandonar tu navío,
Dejarlo a la deriva y desnudarte conmigo.

Baja ya el ancla, no intentes zarpar.
Te invito a mi playa, a orillas del mar;
No abandones tu navío,
Ni yo mis granos de arena y sal,
Eso es lo que hizo al mar llegarnos a juntar.

En mi playa hay un puerto,
En donde tu barco se puede quedar;
Tu barco estará en un puerto,
En donde yo estaré dispuesta a abordar.
Recorramos arenas, durmamos soles,
Despertemos con las estrellas,
Dejándonos mecer por las mareas,
Solo tu barco, mi puerto y el mar.

Vayamos en busca de tesoros,
De esos a los que nunca se les trazo un mapa,
Solo quien los posee los conoce.
Abre el cofre de tu corazón y compártelos conmigo
Y yo sin pensarlo te entregaré el mío.

Anda marinero, no intentes zarpar
Se valiente y admite que en este puerto te has de quedar.”

Mónica Makaco

Es que la inspiración llega así de golpe, de leer, escuchar, vivir y experimentar. Alimentarme de las historias que si no se escriben dejarían de pasar. Escuchando a Sabina, a mi madre, a mi abuela y a sus amigas platicar, en medio del bullicio que rondaba mi cabeza me he llegado ha inspirar, como hace mucho no me pasaba… supongo que ya me tenía que llegar.

martes, 22 de abril de 2014

Recordatorio...



No te enamores de aquel romántico que te escriba poemas y te mande flores, te dedique canciones con promesas de amores.

No te enamores de las ilusiones, ni de todas sus palabras. Enamórate de ese que no necesita prometerte nada.

No te enamores de ese que espera tanto de ti, nunca serás “suficiente”. Enamórate de quien no espera nada de ti, porque lo que recibe es todo lo que quiere.

No te enamores NUNCA solo de una linda cara, por lo general no vienen acompañadas de lindas intenciones.

No te enamores de un cuerpo, acuérdate que la gravedad y el tiempo no distingue sexo, religión, nacionalidad, o clase social.

Mucho menos vayas a enamorarte de una cartera, siempre creerán que todo tiene signo de pesos y se dejan llevar por las “temporadas”.

Ni por error confundas las mariposas con amor. Disfrútalas, pero no construyas sueños, tanto revoloteo de sus alas no serán buenos cimientos.

No te enamores de quien “te ve a los ojos” y sabes que solo esta pensando en lo que quieres hacer después de la cena. Enamórate del que se vaya en tu mirada hipnotizado por tus palabras.

No te enamores de ese que necesita de reflectores de la gente, mejor enamórate de uno que los traiga incluidos.

No te enamores de quien te de siempre la razón, sería lindo que fuera verdad que nunca estas mal… pero sabemos que no es así. Si no te debate no es más que un títere.

Invítalo a comer, si mastica con la boca abierta no te enamores de el. Solo recuerda todas esas veces que pasaste nauseas al ver en cámara lenta la comida pasear en la boca del individuo.

No te enamores si no tiene modales, porque así como se porta en la mesa será en la cama.

Tampoco vayas y busques a ese que sabe el “Manual de Carreño” a la perfección… si no cual sería la diversión.

No te enamores de ese que “te respeta tanto” que parece no tener ganas.

No te enamores del loco que te traiga tantas ganas, que te falte al respeto.

No te enamores de un hombre que no baila, el baile es solo la antesala. No importa que tan bien baila, si no la armonía de sus cuerpos. Además siempre las bodas son más divertidas si estas en la pista.

No te enamores de quien te guarde secretos, esos misterios solo se permiten si es porque intentará sorprenderte. Y si logra hacerte una sorpresa, FELICITALO, será el primero en tu vida en hacerlo. (Maldita intuición y sexto sentido, siempre cacho todas las sorpresas…)

No te enamores porque te quieran más… te acabaras sintiendo tan segura que dejarás de valorar las cosas.

No te enamores de quien tu quieras más… pasará exactamente lo mismo, solo que a ti no te valorarán.

Enamórate de quien te vea tan grande, tan alta, tan brillante como el, así no habrá competencias… ya sabes como eso termina.

No te enamores de alguien que no tenga una mascota, recuerda a tu abuelo: “Quien  no trata bien a los animales, mucho menos a las personas”.

No te enamores de quien solo admira tu cascaron, sabes que siempre se atraen por la envoltura de tu alma, pero si después de varias citas solo dice que “guapa” estas, no ve más allá que tus simples pellejos y seguro te dejara después por otra con mejores pellejos. Enamórate de alguien que cuando tenga que describirte hable de ti, no de tu cara, tu cuerpo y tu historia… que sepa quien eres.

No te enamores de alguien sin sueños, quien no sueña no llega lejos.

No te enamores de un mentiroso, te mentirá a ti y además acabará haciendo que le mientas a quien mas quieres. Y dar la cara después de lo ocurrido, ha como me costo trabajo.

No te enamores de una aventura, recuerda siempre que solo será una aventura.

No te enamores si no ponen reglas, pueden ser las reglas mas locas y sin sentido, pero si entre los dos tiene sentido puede ser la mejor relación que hayas tenido.

No te enamores de un hombre sin rutina, quien no muestra el compromiso en las cosas diarias como ir a trabaja, hacer ejercicio… no esperes que se comprometa a pasar mas de un mes contigo.

No te enamores de alguien sin tolerancia, la vida no siempre sale como la planeas, mucho menos siendo madre… las 6:00 pm pueden convertirse en las 8:00 pm por mil y un razones.

No te enamores… pero si ya te vas a enamorar no olvides lo que aprendes de quien por tu vida ha de pasar.

No te enamores… pero si decides enamorarte, que sea de quien también se enamore de ti… amar a solas, ya sabes como es.

La verdad es que no te recomiendo que te enamores, hoy en día hay pocos hombres sinceros, demasiados hombres ciegos que solo te ven como objeto y están en peligro de extinción los que se quieren comprometer, (y no hablo de anillo, campanas, vestido blanco y bodas), el simple compromiso de estar, poner reglas y seguir.

Pero si ya, sigues igual de terca en creer que el amor existe, enamórate de aquel que te inspire a borrar tantos “no” y solo te haga ver y sentir los “si”.

Mónica Makaco

martes, 25 de marzo de 2014

Curaciones a un corazón roto...

No se, pero estoy casi segura que todos, absolutamente todos los que lean estas líneas han vivido más de un desamor en sus vidas. ¿Qué difícil es darle el golpe, no? Pero bueno, cuando ya no hay remedio, no hay remedio.

Entre pláticas de tinto y humo con mis amigas pude notar la diferencia de circunstancias que estamos viviendo cada una; unas están por casarse, otras acaban de ser mamas, una que otra “por fin” tienen novio y algunas con relaciones que parecían eternas borraron su “para siempre” en un abrir y cerrar de ojos. Escuché a cada una de ellas alimentando mi alma con todas sus ilusiones, compartiendo sus alegrías como si fueran mías, pero igual pude sentir el dolor de aquellas que están pasando un mal rato, partiéndome el corazón en mil pedazos.

Así que hoy voy a escribir para ellas, las que “tienen el corazón roto”. Porque pareciera que a estas alturas y después de tantas experiencias, ya es hora de que no nos doliera tanto. ¿Estamos de acuerdo? Pero por desgracia parece que con los años el dolor se potencia.

Por un lado sentimos el paso de los años y todos las reglas sociales alcanzando nuestro andar, logrando solo a veces, ahogarnos en la desesperación de “tener lo que se debe de tener a nuestra edad”. Y lo aceptemos o no, es algo que nos duele cuando nos despedimos de quien tenemos enfrente. A la “mi$%&#” todas esas reglas de lo que deberíamos de tener o como deberíamos ser. La ÚNICA cosa que debemos ser en esta vida es SER FELICES, punto y se acabo.

A todas esas mamas, abuelas, tías que solo presionan a sus hijas a llenar los estereotipos de la “vida perfecta”, abran los ojos, sus hijas son PERFECTAS. Si, con defectos y virtudes, con aciertos y errores, porque no hay nada más perfecto que un ser que endereza su andar después de sus tropiezos. Que se enamora, que se equivoca, que le rompen el corazón a sus treinta años… y “chin” se le esta yendo el tren… ¿Cuál tren? Aquel, que se fue, por la razón que sea, que hoy antes de vivir una verdadera tragedia no tuvo el valor de mantenerse sobre las vías. No son “solteronas”, para mi son SUERTUDAS, de que en el momento justo se libraron de vivir dolores más fuertes, de vivir con un hombre que no podía COMPROMETERSE, con mayúsculas y cada una de sus letras.

Se preguntan, ¿Porqué las mujeres ya no “son como antes”? ¡Jolines!, ya no hay hombres como los de antes, no los machos que solo quieren una esclava por pareja. HOMBRES, hombres como mi abuelo, que entendían lo que era tomar de la mano a alguien y no soltarla, con sus genios y apapachos, con su dureza y su alegría… Jamás soltó a su pareja perfecta de baile. Y que hasta enfermo, sin poder pararse de la cama, cincuenta años después seguía buscando conquistar a la mujer de su vida.

Ya suficiente pasan sus hijas con lidiar con sus sueños, ilusiones y planes derrumbados, como para que las estén molestando con que ahí se deberían de haber quedado, porque ya no habrá otro. Se que no todas son así, yo tengo la fortuna de tener una mamá que siempre me hizo saber que era libre, esto es solo para aquellas a las que les queda el saco, aclaro.

Y a ustedes muchachitas con corazones destrozados, créanme que las entiendo, porqué cada adiós duele. “Y es entonces cuando te das cuenta que no importan los años, ni las veces que se haya roto un corazón, cada vez duele como si fuera la primera…”. Pero esta en nosotros cuanto tiempo más regalaremos a eso que no planea ir a ningún lado con nosotros.

Empecé esta entrada con el corazón roto, con lágrimas en los ojos y mis manos sin poder presionar una tecla sin titubear, no llevaba ni dos párrafos cuando recibí una llamada que de la nada volvió a inyectarme de energía… Creo que lo pueden notar en el cambio que dio el tono de mis palabras. Y aunque no puedo compartirles de que trato la llamada, puedo compartirles que cosas cambiaron dentro de mi en cuestión de segundos para ver mi cielo mas azul.

Te acaban de decir adiós, tal vez lo veías venir o tal vez no, lo decidiste tu, lo decidió el, lo decidieron los dos… como sea, se que siempre duele.

Que te aseguro, lo sé, habrá momentos en los que te sientas sola, que extrañes ese cariño, los besos, sus abrazos, los planes y verte reflejada en su mirada que te derretía por la forma en como te veía… Es valido, déjate llorar, siente ese dolor pero se dueña tu del sentimiento, no que la tristeza se apodere del resto de tu vida. No esperes a mañana para ser feliz, solo tenemos este segundo, el siguiente no sabemos.

Que habrá días que te sientas MUY bien, que el mundo esta de nuevo en tus manos. Ámalos y aférrate a ellos con todas las fuerzas que tengas, aún que se que a veces sentimos que no las tenemos. Sonríe cada instante que puedas y busca, en esos días de energía empezar a hacer algo para ti, ejercicio, cantar, bailar, cocinar, aprender cosas nuevas… para que uses ese “buen día” como impulso. Porque, ¿Qué crees? Seguramente te volverás a sentir triste de vez en cuando y esas cosas que comenzaste en tus días azules sirvan de paraguas cuando regrese un poco de la tormenta.

Tomate el tiempo de tu duelo a solas, dale el golpe al dolor… pero ponte un límite 3 horas, 3 días, 3 semanas, el que tu decidas, pero limítate. Se que suena difícil pensar en “controlar” esto, pero no lo veas así, tómalo como tu tratamiento para una gripa, duran 3 días, 7 días, cuando mucho llegan a 10 días. No te encierres más días de lo que debes por “esta gripa”, porque piensa en todo lo que puedes llegar a verdaderamente perder.

Después de este tiempo a solas, dilo al mundo, díselo a tus amigas, al cajero del súper… a quien tu quieras. Escucharte decir que se acabo, te ayuda a enfrentar que se acabo. Si te encierras en ti misma, sueles alimentar la nostalgia que solo te llevará a pararte de nuevo en medio de la tormenta. Y además nunca sabes, tal vez al decirlo te acabes enterando que hay uno que otro pez interesado, esperando a que estuvieras sola. (Real, le acaba de pasar a una amiga)

Toma papel y pluma, pantalla y teclado, (lo que a ti mejor te funcione) y empieza a reconstruirte. Aunque no te guste escribir, hazlo, te va ayudar. De un desamor nadie se muere, así que en este momento deja de cargar culpas, no pienses en hubieras, ni en los sueños que había a su lado, esto solo te hará más daño. Con papel y pluma enfrente, ve la maravillosa oportunidad que te da la vida de volver a empezar, de escribir nuevos sueños, nuevas metas, o de retomar aquellos que abandonamos por seguir el camino de alguien mas.

Entre más rápido abras tus puños y sueltes, más rápido la vida te sorprende. No necesariamente con una pareja, eso no es todo en la vida, puede sorprenderte con oportunidades que nunca imaginaste. Abre los ojos y déjate maravillar por la increíble manera en la que trabaja este universo.

Después de tantas líneas, creo que es más que suficiente. Las dejo por hoy pero no para siempre. Si estas triste lloremos juntas, pero no para siempre y salgamos adelante como “ave fénix”.


Mónica Makaco

lunes, 30 de diciembre de 2013

“Lo que te esta pasando es lo mejor que te puede pasar”


Los lunes al parecer es el día mas odiado por todo el mundo… o por lo menos mi mundo de gente con la que estoy conectada a través de las redes sociales; y para cambiar este sentir un poco esta semana, aprovechare que amanecí recargada de pensamientos positivos… lo cual no siempre sucede, así que a darle y abracemos esas cosas buenas con fuerza y soltemos lo negativo que abrume nuestra mente.
Como ya les he compartido anteriormente, tengo una hedmana muy sabia, (así nos decimos mi hermana y yo. 

Hace unos días mientras manejábamos hacia mi casa platicamos delicioso. Algo tenemos mi hedmana y yo que no somos la “típica” amistad que se va al café a platicar… ella y yo apenas nos ponen sobre cuatro llantas y no se agotan nuestras palabras, el coche es nuestro confesionario. En esta sesión de confesiones me toco a mi, ya que ese día se había agotado todo positivismo en mi ser. Ya saben, ese día que todo absolutamente TODO te parece nefido (ósea negro, feo, abrumador, aburrido, deprimente… me entienden, ¿No?).

A la pobre de mi hermana le toco escuchar mis interminables quejas de la vida que me estaba “tocando” vivir, muy paciente cuando termine de desahogarme me dijo una frase que mágicamente me abrió de nuevo los ojos: “Lo que te esta pasando es lo mejor que te puede pasar”. Se que de entrada esto suena muy romántico y hasta cierto punto puede parecer tonto. ¿Porqué como puede ser que un dolor tan grande, algo al parecer tan malo pueda ser lo mejor? Pero  sí, si vemos lo que encierran estas palabras pueden transformar nuestra vida. Creo que por primera vez entendí lo que era poner mi vida en manos de Dios… y no importa en lo que tu creas, puedes tomar la frase literal.

Muchas veces las cosas no pueden suceder como lo planeamos por tanto tiempo y queríamos que se escribiera nuestra historia. Y no solo hablo de “grandes” problemas, puede ser que esa mañana no estuviera la ropa que te querías poner, con la que te sientes tan guapa… piénsalo así, ese momento fue la oportunidad de poder encontrar otro outfit que tal vez te haga sentir mucho mejor, o por fin te des cuenta que no importa lo que te pongas, sino la actitud con la que te vistas en la mañana.

“Lo que te esta pasando es lo mejor que te puede pasar”… Todo en nuestra vida tiene un para qué, nos sucede para aprender, para mejorar, para perdonar, para lo que cada uno de nosotros necesitemos transformar en nuestra vida; realmente cada cosita que sucede es una oportunidad de cambiar aquello que tanto nos molesta que este sucediendo. Abre los ojos, date la oportunidad de ver que en tu desgracia se esconden  una infinidad de maravillosos cambios.

Pero no confundamos que estos cambios deben de suceder en lo que nos rodea, no debemos esperar que las personas a nuestro alrededor sean las que vivan esos cambios, aunque muchos estén involucrados en el mismo asunto para cada una es diferente la oportunidad de aprendizaje y el de enfrente no va a “aprender” lo que nosotros queremos que aprenda. Soltemos un poco este rol de ser maestros tratando de dar lecciones a los demás y mejor parémonos frente al espejo, sean sinceros con ustedes, libérense del orgullo que no es mas que miedo e inseguridad disfrazada, no seamos egoístas en nuestras decisiones, ábranse a la oportunidad de ser mejores.

Se que es difícil a veces el luchar con esas ganas de querer “educar”, y no esta mal querer hacerlo, pero como dice mi madre: “En el modo esta todo” y no hay mejor manera de enseñar que con el ejemplo. Si nos dedicamos a ser las personas que nos gustaría tener alrededor, aprendiendo a poner limites, a aceptar nuestras fallas, a ser la mejor versión de nosotros mismos, se ira transformando nuestro entorno, se alejara quien se deba alejar y se quedara quien mas afín sea a nuestros valores y principios.

Creamos realmente que “Lo que te esta pasando es lo mejor que te puede pasar”, porque aun que hoy no logres ver el para qué te esta sucediendo, si actúas siendo fiel a ti, buscando siempre el “orden universal”, sin buscar hacerle daño a nadie, mas pronto de lo que crees entenderás que “Lo que te esta pasando es lo mejor que te puede pasar”.

Se acerca el cierre del 2013 y quise aprovechar este ultimo lunes para compartirles esta entrada, parte de mi ejercicio de reflexión para poder poner en tinta mis propósitos para el 2014. Me despido por hoy y espero que no sea por mucho tiempo. Mucha luz, mucho amor, mucha energía y les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.

Mónica Makaco

sábado, 10 de agosto de 2013

El recuento de los daños… perdón de los años


Se acerca el cierre de un año mas en mi vida, estoy por cumplir 26 años y a pesar de que no soy de esas personas que guía los nuevos comienzos porque sea mi cumpleaños, año nuevo, otro lunes mas… si creo que hay ciclos en nuestra vida que tienen un inicio y un fin.

No menos precio otros años de mi vida, sin embargo creo que este ultimo año ha sido el que mas me ha marcado… hasta hoy. Sucedieron tantas cosas, el tiempo me paso volando, en un abrir y cerrar de ojos estoy parada en un lugar tan diferente al que siempre imagine, perdí la noción del tiempo. Pero siendo sincera y pensándolo bien, al mismo tiempo creo que estoy en donde siempre quise estar; plena, libre, feliz… con mis alas abiertas, listas para emprender el vuelo sintiendo el viento soplar entre mis plumas.

Si tuviera que escoger una palabra para describir los últimos 365 días seria “MADRES!!!”, jajaja. Si no entienden bien esta expresión se las puedo describir y estoy segura que después de leer esto entenderán a la perfección. Aquí en México decimos “madres”, cuando algo nos agarra por sorpresa, algo que realmente no veíamos venir.

En alguna que otra entrada anterior, poco a poco he ido desnudando mi alma ante ustedes compartiéndoles un poco mas de mi. Y en esta no será la excepción.

Mi primer “madres” fue el escuchar la palabra DIVORCIO, se los juro hizo temblar hasta el hueso mas chiquito de mi cuerpo. No lo esperaba, no lo veía venir… mucho menos estaba en mi planes! Yo siempre he creído en el “Hasta que la muerte nos separe”. Tantos planes, tantos sueños, tantas ilusiones evaporadas por el tonto “calentamiento global” de la facilidad con la que hoy se desechan las cosas en lugar de luchar por ellas. Pero bueno, sería tonto dejar que sigan pasando los días solo lamentando lo que “pudo ser” y de corazón les digo que hoy no puedo nada mas que agradecer haber vivido esto. Aprendí tanto como no se imaginan, descubrí lo peor y lo mejor de mi. Gracias a esto hoy se que quiero, como  lo quiero y porque lo quiero… creo que esto ya es gran parte del camino adelantado.

Mi segundo “madres” viene cuando empiezo a hacerme conciente de la “nueva” realidad que me toca vivir. Acostarme en aquella cama que alguna vez fue cómplice de nuestras ilusiones para encontrarme solo con una cantidad inexplicable de almohadas haciéndome bulto por las noches, amaneciendo con las sabanas casi intactas. Recorrer los pasillos del super, ver parejas agarradas de la mano, discutiendo que comprar para comer esa semana y yo… SOLA. Pareciera que el mundo conspiraba en mi contra y todos los enamorados querían pasearse enfrente de mi para recordarme que estaba SOLA. Prendía el radio y solo había canciones de amor o desamor y cual fuera me molestaba. Me enchufaba a mi ipod que se los juro que por la noche venia un espíritu maligno para preparar el mejor playlist para deprimir a la persona mas positiva del universo.

Y derepente “madres”… no estoy sola, tengo a Cio, mi hijo, mi mayor motivación. No estoy sola, hoy una pequeña vida depende de mi que me estará observando el resto de su vida como vivo la mía y de ahí será de donde mas aprenda. Y conociendo mejor que nadie mi situación, quiero ser una mujer independiente para poderle brindar a mi hijo esa seguridad de ser LIBRE, sin ataduras a nada ni a nadie por necesidad… que se sienta con la libertad de rodearse de quien quiera por elección. Educarlo para que base su autoestima en quien es, no en lo que tiene.

Para variarle a un “madres” positivo, después de 40 kg de sobre peso por mi embarazo y 3 años de intentarlo todo para regresar a mi peso… hoy aun me falta un poquito de grasita que quemar, jajaja. Pero tengo muchísimo mas tono muscular y una condición que hace mucho había perdido. En lugar de “tirarme al desperdicio”, canalice mis emociones en el trabajo pero sobretodo en el ejercicio; haciendo zumba, corriendo, insanity, gimnasio. (Quienes me siguen en Instagram o Facebook pueden ver que hasta en mis vacaciones hago ejercicio). Esta es una “yo” del pasado que retome y créanme que mis jeans lo han notado. No les miento aun sigo con alguna que otra cosita que me causa inseguridad pero me siento mejor que nunca.

Como en todas las separaciones viene la “división” y créanme que en este “madres” no hablo de los bienes materiales, me refiero a todas esas personas que sin tener vela en el entierro comienzan a tomar “partidos”. Son todos esos “madres” creía en… y fue el primero en voltearme la cara. Hoy son duelos que aun me cuesta trabajo asimilar de algunas personas en las que creí ciegamente para después solo sentir el cuchillo entrar por mi espalda. Soy una persona muy entregada y me encariño muy fácil, llegue a querer como verdaderos amigos a muchos que no eran mis amigos en un principio… fue difícil aceptar esa “traición”. Pero peor aun cuando eran tus amigos en un principio y en lugar de valores resulta que tienen precio. En fin, vuelvo a citar a mi mama: “todas las personas son herramientas para aprender”, aunque duele a veces aprender es mejor a seguir ciego.

Pero como siempre en todo lo malo hay algo bueno, solo hay que permanecer positivo para poderlo ver, en ingles lo llaman “Silver Lining”, puedo decirles que mi “madres” favorito es este. “Madres” como la vida me sorprendió en este año acercado a mi a las personas que necesitaba en el momento que las necesite. He conocido seres tan maravillosos, me he reencontrado con personas de mi pasado que han trascendido en el pasar de este año.
“Madres” que afortunada soy porque estoy rodeada de personas increíbles, no tengo como agradecer a mi familia, la de Sangre y la que yo elegí; mi hijo, mi madre, mi “hedmana”, mi abuela, mi abuelo, mi comadrejo, mi compadre de cartón, mi ahijada, mis palomas, mi “hamster” favorito, mi piedra en el zapato, mis padrinos, la pandilla invencible, mi tía Mo y el tío Emilio, José, Galo, mis amigas “hedmanas” adoptivas (Monti, Raque y May), la manada… sin ustedes no se que sería de mi vida. Puede que no hablemos a diario, (NOTA: esto no aplica para mi mama, mi hermana, mi segunda mama ósea mi comadre y mi chóni, jajaja) pero sin duda a todos los demás los tengo en mi corazón en todo momento.

“Madres” la vida me sigue sorprendiéndome poniendo en mi camino a personas que arrancan mas de una sonrisa enseñando todos mis lindos dientes. Conociendo personas que antes nunca se habrían cruzado en mi camino abriéndome puertas y oportunidades para hacer realidad mis sueños.

Al final el recuento de los daños… perdón de los años, es que hoy soy la mejor versión de mi misma, satisfecha con cada día vivido y sin ningún hubiera que lamentar. Plena con lo que hice y deje de hacer. Emocionada como cuando era niña por mi cumpleaños, por amanecer mañana y tener 86,400 oportunidades cada día de volver a empezar. Llego a los 26, no quiero recuperar la noción del tiempo, solo quiero tener noción de mis emociones y mis sueños… el tiempo pasa y pasa volando, no desaprovechen cada segundo del día para solo respirar. “Madres” estoy viva un día mas y después de todo lo vivido se que tengo una misión importante aun por terminar, estos tropiezos han sido solo el entrenamiento para poder disfrutar mas que nunca mi vida. Así que a bailar… porque es cierto aquel dicho… “lo bailado nadie me lo quita” (NOTA: como en este último concierto de Espinoza Paz en Querétaro, baile con el en el escenario y no me tome ninguna foto… repito: “lo bailado nadie me lo quita, jajaja)

Me despido por hoy, deseándome feliz cumpleaños a mi y a todos ustedes… hoy cumplen un año mas de seguir vivos el 10 de agosto de cada año. Mucha luz, mucho amor y toda mi energía. Les deseo diez veces lo que me desean a mi.

Mónica

jueves, 20 de junio de 2013

Yo no me enamore de ti ni tu de mi... Pero te quiero


En estos días nublados, que el clima nos orilla a la melancolía, cuando sin motivo aparente hay algo que nos “apachurra” llega la inspiración de repente. Explorar esta parte de mi en la que hoy logro absorber las historias de los que me rodean y transformarlas en inspiración para mis intentos de poesía o reflexión me ha encantado, creo que me ayuda a poderme comunicar con muchas mas personas que si hablara solo de lo que hoy me sucede… si solo fuera así ya los hubiera mareado, o ¿Ya los maree acaso?, jajaja.

Definitivamente no creo que esto sea de lo mejor que he escrito pero encierra una historia increíble de la amiga de una amiga de la tía de mi prima, jajaja, (de la cual no pretendo poner nombre ni apellido para cuidar sus intereses). Pero habla de alguien que le cambio la vida sin darse cuenta, que la hizo abrir los ojos con tan poco…

“Tengo una cicatriz de recuerdo
De los momentos que compartimos
Fue efímero lo que duró lo nuestro
Pero hoy más que nunca entiendo que debe terminar
Estar contigo era jugar con fuego
Y eventualmente nos íbamos a quemar
Se que no somos nada... Pero algo fuimos
Te perdí, nunca te tuve en realidad
No eras tu, fue la ilusión que sin darme cuenta invente.
Yo no me enamore de ti ni tu de mi
Pero te quiero…”

Espero que les haya gustado y que de alguna u otra manera tambien puedan aplicar este escrito en sus vidas. Me despido por hoy pero no para siempre. Mucha luz, mucho amor y las mejores vibras siempre. Les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.

viernes, 24 de mayo de 2013

La película de mi vida...


Una noche más de insomnio, pero esta vez no es por preocupaciones rondando en mi cabeza, estaba deliciosamente viendo una película cuando derepente, ¨PUM¨ me golpeo una respuesta que se que seguramente toda la gente que me quiere y me rodea me ha estado diciendo una y otra vez en este proceso que estoy viviendo, pero no me quiero adelantar, primero quiero explicarles como fue que llegue a decidir adoptar una nueva línea en mi reglamento de vida.

No tengo mucho de haber empezado con mi blog y como en todo ha habido gente a la que le parece y a la que no, que comparta todas estas reflexiones. Y se que esta entrada causara bastante polémica para muchos, pero creo que ha llegado el momento de compartirles por lo que estoy pasando. Me he topado con mucha gente que esta pasando también momentos difíciles que a veces tantas gotas de la tormenta o tantos estragos que dejan los huracanes a su paso se nos nubla la vista deprimiéndonos, haciéndonos tomar decisiones equivocadas, abandonarnos a nosotros mismos y a nuestros sueños.

Hace diez meses que estoy separada después de cuatro años de matrimonio y un hermoso hijo de tres años. WOW, ni yo puedo creer que lo estoy escribiendo, pero en realidad creo que ya es bastante obvio para muchos de los habitantes de esta hermosa ciudad, tal vez no sea una novedad para muchos estoy segura. No comparto estoy con ningún fin oculto, no es mi intensión entrar en detalles de lo que fue y porque fue, eso hoy ya no es “lo importante”, lo importante es hoy, ayer ya fue y no hay nada que le pueda hacer, así que de aquí pa´lante.

Escribo para sanar, para ayudarme a mi, en realidad creo que al hacerlo además de ayudarme a mi, ayudo a muchas personas que seguramente están pasando por situaciones similares y a veces necesitamos escuchar lo que necesitamos escuchar de otro lado que no sean las personas que mas nos quieren, ya que en un gran numero de ocasiones son a las ultimas que hacemos caso y nos llegan mas fácil los consejos de extraños. Y es por esto que después de tan fuertes declaraciones iré al grano de lo que quiero plasmar en estas líneas.

Mi hermana, hace ya mucho tiempo, mucho antes de que yo conociera al papa de mi hijo, alguna vez hablo conmigo dándome una lección que jamás imagine tener de mi hermanita. Me dijo algo así de que mi vida no era una librería que si no me gustaba el libro que estaba leyendo podía botarlo y agarrar el siguiente, sino que mi vida era un libro que letra a letra, párrafo a párrafo, capitulo a capitulo yo lo iba escribiendo y solo yo podía escribir el camino hacia “el final feliz”. Mientras veía mi película hace ya unas horas, no se porque de pronto me vino a la mente esta historia, que estoy segura que distorsione bastante de la versión original, pero el punto es que se me quedo grabado el mensaje.

Yo al contrario de mi hermana suelo comparar mi vida con una película, hasta tengo canciones que van haciendo mi soundtrack para cada momento especial, bueno o malo, que voy viviendo. Y para que entiendan ahora si porque al estar viendo mi película, tal vez se me ilumino el cerebro después de que se grabara en mi subconsciente todas las veces que me dijeron que todo iba a estar bien, que de esta iba a salir, les explicare como fue. Veía en la película como la pareja por destino o casualidad se conocía, se enamoraba, se distanciaba, se arreglaba, se amaba, se distanciaba, el mundo conspiraba en su contra, volvían a estar juntos…(creo que ya se entendió mi punto); me entraba una desesperación por dos cosas: adelantar la película para saber el final (el cual ya sabía que iba a ser el “final feliz” que todos esperamos) y la segunda meterme en la historia y decirle a los personajes no sufran, no hagas eso, no hagas lo otro, no te hagas pen$%&!... ¿PARA QUÉ TIENEN QUE PASAR TANTAS DESGRACIAS PARA QUE ENTIENDAN?

Fue ahí cuando recordé uno de mis post en Factbook recientes: “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso”, la verdad lo publique por razones muy diferentes a mi situación de divorcio, realmente era algo irrelevante, pero recibí una respuesta de una amiga que en el momento me inspiro mucho pero no me di el tiempo de escribir: “No hubieras aprendido”. Creo que sumando la historia de mi hermana, tantos consejos y preocupaciones de la gente que me rodea, todo lo que he leído, “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso…No hubiera aprendido”, fue lo que por fin me hizo darme cuenta.

No ha sido una etapa muy sencilla de pasar, como dice un amigo, he sido un “mar de emociones”… mas bien a veces creo que he sido un tsunami de emociones, pero al final del día hoy estoy de pie y con la cara en alto.

En estos diez meses no se imaginan las veces que he querido dormirme y despertar cuando todo esto pasara o hasta he querido encontrar una esfera de cristal que me diga en donde voy a estar después de que pase todo esto. Cuantas veces no me vi queriendo ponerle “fast foward” a esta parte de la película que no me gusta, que te tiene con el nudo en la panza y los ojos cristalinos, la que te hace querer entrar en la pantalla y querer golpear unos cuantos, que te parte el corazón en mil pedazos haciendo que las románticas como yo lloremos hasta en las películas infantiles. Estaba tan enojada con mi situación que de verdad esperaba que mágicamente abriera los ojos y “taraaaaaan” “happily ever after”, muchos momentos abrazaba mi dolor, lo aceptaba… más bien trataba de aceptar mi nueva condición impuesta pero ya no quería sentir los granizos golpearme una y otra vez que derrumbaban mi estabilidad.

Pero NO, la solución no esta en adelantar los tragos amargos. Si adelantáramos las películas del inicio al final, no entenderíamos nunca como fue que se llego a ese final. Tal vez sonare a alcohólica con la analogía que haré, pero cuando te tomas un tequila el primer trago siempre te “amarra” la boca pero después que buena fiesta agarras o ¿No? Y así es esto de la película de nuestras vidas.

Yo entendí por fin que me estaba equivocando de “batalla”, no tenía porque estar luchando con querer cambiar mi situación de “divorciada a los 25 con un hijo”, esa es mi realidad, por mas que llorara, me enojara y me frustrara no me voy a quitar lo divorciada. El pensarme “divorciada a los 25 con un hijo” estaba enjaulándome en una realidad que no quería vivir, le estaba entregando demasiado poder a este “título” por el qué dirán, el fracaso que esto implicaba para mi, el aceptar que la persona que amaba no quería ya estar conmigo, un millón de cosas que se que seguro ustedes también han de vivir en diferentes situaciones. Haber entendido esto hace algunos meses me tiene hoy en donde estoy parada.

Puedo decirles que me declaro consciente y feliz de saber que no hay botón de “fast Howard” en esta película, mi vida. Veo mas claro que nunca que no tengo que esperar para tener un “final feliz”, no quiero un final, quiero una diaria felicidad. Que para todo diciembre existe un mayo, (otra frase que me dijo mi hermanita… que sabia es), y para poder llegar a ese mayo a la fuerza tenemos que pasar por diciembre. No se puede vivir en una constante primavera, no sabríamos valorarla ni evolucionaríamos como seres humanos. No importa si estamos en pleno diciembre con heladas o mayo soleado y lleno de flores, hay que ser felices a diario, que si hay días que cuesta una y la mitad de otra porque hay condicionantes que no podemos controlar, el chiste esta en “aprender a bailar bajo la lluvia” como también me lo dice mi hermanita.

Repito una vez más “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso…No hubiera aprendido”, por mas ahogados que nos sintamos con lo que estamos viviendo; todas las personas y momentos son herramientas, no dejemos que nuestras caídas sean lo que definen quienes somos, sino nuestros “levantotes”, esta en nosotros sacar lo mejor de estas situaciones.

Me despido por hoy pero no para siempre, agradezco su tiempo a quienes me leen. Espero de corazón que algo de lo que les comparto les ayude, así como todos ustedes (mi familia, mis compadres, mis amigos, mis seguidores… y aquellas personas no tan agradables) me han ayudado a mi cada uno de mis días. Mucha luz, mucho amor, las mejores vibras. Les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.