viernes, 24 de mayo de 2013

La película de mi vida...


Una noche más de insomnio, pero esta vez no es por preocupaciones rondando en mi cabeza, estaba deliciosamente viendo una película cuando derepente, ¨PUM¨ me golpeo una respuesta que se que seguramente toda la gente que me quiere y me rodea me ha estado diciendo una y otra vez en este proceso que estoy viviendo, pero no me quiero adelantar, primero quiero explicarles como fue que llegue a decidir adoptar una nueva línea en mi reglamento de vida.

No tengo mucho de haber empezado con mi blog y como en todo ha habido gente a la que le parece y a la que no, que comparta todas estas reflexiones. Y se que esta entrada causara bastante polémica para muchos, pero creo que ha llegado el momento de compartirles por lo que estoy pasando. Me he topado con mucha gente que esta pasando también momentos difíciles que a veces tantas gotas de la tormenta o tantos estragos que dejan los huracanes a su paso se nos nubla la vista deprimiéndonos, haciéndonos tomar decisiones equivocadas, abandonarnos a nosotros mismos y a nuestros sueños.

Hace diez meses que estoy separada después de cuatro años de matrimonio y un hermoso hijo de tres años. WOW, ni yo puedo creer que lo estoy escribiendo, pero en realidad creo que ya es bastante obvio para muchos de los habitantes de esta hermosa ciudad, tal vez no sea una novedad para muchos estoy segura. No comparto estoy con ningún fin oculto, no es mi intensión entrar en detalles de lo que fue y porque fue, eso hoy ya no es “lo importante”, lo importante es hoy, ayer ya fue y no hay nada que le pueda hacer, así que de aquí pa´lante.

Escribo para sanar, para ayudarme a mi, en realidad creo que al hacerlo además de ayudarme a mi, ayudo a muchas personas que seguramente están pasando por situaciones similares y a veces necesitamos escuchar lo que necesitamos escuchar de otro lado que no sean las personas que mas nos quieren, ya que en un gran numero de ocasiones son a las ultimas que hacemos caso y nos llegan mas fácil los consejos de extraños. Y es por esto que después de tan fuertes declaraciones iré al grano de lo que quiero plasmar en estas líneas.

Mi hermana, hace ya mucho tiempo, mucho antes de que yo conociera al papa de mi hijo, alguna vez hablo conmigo dándome una lección que jamás imagine tener de mi hermanita. Me dijo algo así de que mi vida no era una librería que si no me gustaba el libro que estaba leyendo podía botarlo y agarrar el siguiente, sino que mi vida era un libro que letra a letra, párrafo a párrafo, capitulo a capitulo yo lo iba escribiendo y solo yo podía escribir el camino hacia “el final feliz”. Mientras veía mi película hace ya unas horas, no se porque de pronto me vino a la mente esta historia, que estoy segura que distorsione bastante de la versión original, pero el punto es que se me quedo grabado el mensaje.

Yo al contrario de mi hermana suelo comparar mi vida con una película, hasta tengo canciones que van haciendo mi soundtrack para cada momento especial, bueno o malo, que voy viviendo. Y para que entiendan ahora si porque al estar viendo mi película, tal vez se me ilumino el cerebro después de que se grabara en mi subconsciente todas las veces que me dijeron que todo iba a estar bien, que de esta iba a salir, les explicare como fue. Veía en la película como la pareja por destino o casualidad se conocía, se enamoraba, se distanciaba, se arreglaba, se amaba, se distanciaba, el mundo conspiraba en su contra, volvían a estar juntos…(creo que ya se entendió mi punto); me entraba una desesperación por dos cosas: adelantar la película para saber el final (el cual ya sabía que iba a ser el “final feliz” que todos esperamos) y la segunda meterme en la historia y decirle a los personajes no sufran, no hagas eso, no hagas lo otro, no te hagas pen$%&!... ¿PARA QUÉ TIENEN QUE PASAR TANTAS DESGRACIAS PARA QUE ENTIENDAN?

Fue ahí cuando recordé uno de mis post en Factbook recientes: “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso”, la verdad lo publique por razones muy diferentes a mi situación de divorcio, realmente era algo irrelevante, pero recibí una respuesta de una amiga que en el momento me inspiro mucho pero no me di el tiempo de escribir: “No hubieras aprendido”. Creo que sumando la historia de mi hermana, tantos consejos y preocupaciones de la gente que me rodea, todo lo que he leído, “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso…No hubiera aprendido”, fue lo que por fin me hizo darme cuenta.

No ha sido una etapa muy sencilla de pasar, como dice un amigo, he sido un “mar de emociones”… mas bien a veces creo que he sido un tsunami de emociones, pero al final del día hoy estoy de pie y con la cara en alto.

En estos diez meses no se imaginan las veces que he querido dormirme y despertar cuando todo esto pasara o hasta he querido encontrar una esfera de cristal que me diga en donde voy a estar después de que pase todo esto. Cuantas veces no me vi queriendo ponerle “fast foward” a esta parte de la película que no me gusta, que te tiene con el nudo en la panza y los ojos cristalinos, la que te hace querer entrar en la pantalla y querer golpear unos cuantos, que te parte el corazón en mil pedazos haciendo que las románticas como yo lloremos hasta en las películas infantiles. Estaba tan enojada con mi situación que de verdad esperaba que mágicamente abriera los ojos y “taraaaaaan” “happily ever after”, muchos momentos abrazaba mi dolor, lo aceptaba… más bien trataba de aceptar mi nueva condición impuesta pero ya no quería sentir los granizos golpearme una y otra vez que derrumbaban mi estabilidad.

Pero NO, la solución no esta en adelantar los tragos amargos. Si adelantáramos las películas del inicio al final, no entenderíamos nunca como fue que se llego a ese final. Tal vez sonare a alcohólica con la analogía que haré, pero cuando te tomas un tequila el primer trago siempre te “amarra” la boca pero después que buena fiesta agarras o ¿No? Y así es esto de la película de nuestras vidas.

Yo entendí por fin que me estaba equivocando de “batalla”, no tenía porque estar luchando con querer cambiar mi situación de “divorciada a los 25 con un hijo”, esa es mi realidad, por mas que llorara, me enojara y me frustrara no me voy a quitar lo divorciada. El pensarme “divorciada a los 25 con un hijo” estaba enjaulándome en una realidad que no quería vivir, le estaba entregando demasiado poder a este “título” por el qué dirán, el fracaso que esto implicaba para mi, el aceptar que la persona que amaba no quería ya estar conmigo, un millón de cosas que se que seguro ustedes también han de vivir en diferentes situaciones. Haber entendido esto hace algunos meses me tiene hoy en donde estoy parada.

Puedo decirles que me declaro consciente y feliz de saber que no hay botón de “fast Howard” en esta película, mi vida. Veo mas claro que nunca que no tengo que esperar para tener un “final feliz”, no quiero un final, quiero una diaria felicidad. Que para todo diciembre existe un mayo, (otra frase que me dijo mi hermanita… que sabia es), y para poder llegar a ese mayo a la fuerza tenemos que pasar por diciembre. No se puede vivir en una constante primavera, no sabríamos valorarla ni evolucionaríamos como seres humanos. No importa si estamos en pleno diciembre con heladas o mayo soleado y lleno de flores, hay que ser felices a diario, que si hay días que cuesta una y la mitad de otra porque hay condicionantes que no podemos controlar, el chiste esta en “aprender a bailar bajo la lluvia” como también me lo dice mi hermanita.

Repito una vez más “Si alguien me lo hubiera advertido… si yo hubiera hecho caso…No hubiera aprendido”, por mas ahogados que nos sintamos con lo que estamos viviendo; todas las personas y momentos son herramientas, no dejemos que nuestras caídas sean lo que definen quienes somos, sino nuestros “levantotes”, esta en nosotros sacar lo mejor de estas situaciones.

Me despido por hoy pero no para siempre, agradezco su tiempo a quienes me leen. Espero de corazón que algo de lo que les comparto les ayude, así como todos ustedes (mi familia, mis compadres, mis amigos, mis seguidores… y aquellas personas no tan agradables) me han ayudado a mi cada uno de mis días. Mucha luz, mucho amor, las mejores vibras. Les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.

martes, 7 de mayo de 2013

Te creí... Quiero creerte de nuevo


Últimamente he andado muy desconectada de todas las redes sociales, se que dirán que como es posible si aun sigo publicando cosas y subiendo uno que otro video, pero la realidad es que hace unas semanas robaron mi teléfono y eso hizo que limitara mis horas de contacto constante con e mundo. De todo lo malo siempre sale algo bueno, este tiempo me ha dado mucho tiempo para reflexionar y revalorar muchas cosas que se han perdido, entre tanto he podido escribir, mas que nunca, he vaciado de mi mente y de mi corazón infinidad de palabras. Aquí les comparto uno mas de mis “poemas” que me han gustado, espero que les guste.

“ Te creí… ciegamente te creí
Sin pedirme nada, todo te dí
No se si solo fueron horas,
Sentí que era mi vida…
Apenas te creí y te perdí
Te robaste mis suspiros,
Asesinaste la ilusión, la ilusión de ti.
Fue por fin que entendí
¿Para qué tener tus palabras?
Prefiero una eternidad muda,
Un silencio acompañado de tu mano
Sentir estremecer mi piel,
No solo al sonido de un “te amo”
Busco escuchar tus miradas,
sentir tus palabras,
Yo no quiero mas nada.
Quiero creerte de nuevo. ”

Duerman en paz, vivan hoy al máximo pero vivan concientes de que lo que decidimos hoy construye nuestro mañana, no pierdan la esperanza de que todo va a mejorar, depende de nosotros, de nadie mas. Mucha luz, mucho amor, las mejores vibras y ya saben… les deseo de regreso diez veces lo que me desean a mi.